Wednesday, December 8, 2010

Gomez on the DREAM Act

If all goes as planned today in Capitol Hill, ten years after it was first introduced, the DREAM Act finally will be voted on in a chamber of Congress. Here is the letter in support of the bill that Archbishop José Gomez, chairman of Committee on Migration sent to Congress December 2 on behalf of the U.S. Conference of Catholic Bishops.

Dear Representative/Senator:

On behalf of the United States Conference of Catholic Bishops (USCCB), I write to express our support for the Development, Relief, and Education for Alien Minors Act (DREAM Act). This legislation would make a difference in the lives of undocumented youth who were brought to the United States by their parents and now, because of their lack of legal status, face obstacles to their future. By removing such barriers, the DREAM Act permits immigrant students to pursue a promising future through college education or military service.

Those who would benefit from the DREAM Act are talented, intelligent, and dedicated young persons who know only the United States as their home. They can become some of the future leaders of our country, provided we are wise enough to provide them the opportunity to pursue their dreams.

Under the DREAM Act, deserving immigrant youth can adjust to permanent resident status provided that they entered the United States before age sixteen, have been physically present in the United States for not less than five years, demonstrated good moral character, have no criminal record and do not threaten national security, and have earned their high school diploma. This bill also offers students a fair opportunity to earn U.S. citizenship if they commit to and complete at least two years of college or two years of honorable service in the military.

Importantly, this legislation will apply to students in both public and private education, including those attending Catholic schools.

It is important to note that these young persons entered the United States with their parents at a young age, and therefore did not enter without inspection on their own volition. We would all do the same thing in a similar situation. The United States is the only country that they know. They have incredible talent and energy and are awaiting a chance to fully contribute their talents to our nation. We would be foolhardy to deny them that chance.

With the passage of the DREAM Act, we can welcome a new generation of Americans who one day will become the leaders of our nation. There are times when a proposal should be enacted because, simply put, it is the right thing to do. This is one of them.

The DREAM Act represents a practical, fair, and compassionate solution for thousands of young persons in our nation who simply want to reach their God-given potential and contribute to the well-being of our nation. I urge you to support this measure and call for its immediate enactment.

Sincerely,


Most Reverend Jose H. Gomez
Coadjutor Archbishop of Los Angeles
Chairman, USCCB Committee on Migration

---Spanish version follows---

Si todo marcha como está planeado hoy día en la colina del Capitolio nacional, la propuesta de ley DREAM Act finalmente, diez años después de su primera introducción, se someterá a votación al menos una cámara del Congreso. A continuación se reproduce el texto de la carta que Monseñor José Gomez, presidente del Comité para Asuntos Migratorios de la Conferencia de Obispos Católicos de Estado Unidos envió al Congreso el 2 de diciembre en apoyo de la medida.

Estimado Representante,

En nombre de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), le escribo para expresar nuestro apoyo al Development, Relief, and Education for alien Minors Act (DREAM Act). Esta legislación haría una gran diferencia en la vida de jóvenes indocumentados que fueron traídos a los Estados Unidos por sus padres y ahora, debido a su falta de estatus migratorio legal, enfrentan [graves] obstáculos a su futuro. Al retirar esas barreras, el DREAM Act permite a los estudiantes inmigrantes buscar un futuro prometedor a través de la educación universitaria o el servicio militar.

Aquellos que se beneficiarían del DREAM Act son personas jóvenes, con talento, inteligentes y dedicadas que conocen solamente los Estados Unidos como su patria. Tienen el potencial de convertirse en algunos de los futuros líderes de nuestro país, siempre que tengamos la sabiduría de ofrecerles la oportunidad de lograr sus sueños.

Según las disposiciones del DREAM Act, jóvenes inmigrantes merecedores de ello, pueden ajustar su estatus migratorio al de residentes permanentes si entraron al país antes de los dieciséis años, han estado físicamente presentes en los Estados Unidos durante al menos cinco años, han demostrado buen carácter moral, no tienen historial delictivo y no suponen un riesgo a la seguridad nacional, y han obtenido su diploma de educación secundaria y preparatoria (high school). Esta propuesta de ley también ofrece a los estudiantes una oportunidad justa de obtener la ciudadanía estadounidense si se comprometen a cursar, y lo cumplen, al menos dos años de estudios superiores o a prestar dos años de servicio honorable en el ejército.

De manera importante, esta legislación afectará a estudiantes tanto en escuelas públicas como privadas, incluyendo las escuelas católicas.

Es importante tener en cuenta que estos jóvenes ingresaron a los Estados Unidos con sus padres siendo ellos muy pequeños, y que no entraron sin inspección de las autoridades migratorias por su propia voluntad. Todos haríamos lo mismo en una situación similar. Estados Unidos es el único país que conocen. Poseen un talento y energía extraordinarios y están esperando una oportunidad para contribuir sus talentos de forma plena a nuestro país. Seríamos muy insensatos si les denegáramos esa oportunidad.

Con la aprobación del DREAM Act, podemos dar la bienvenida a una nueva generación de estadounidenses que un día serán líderes de nuestra nación. Hay ocasiones en las que una propuesta debe convertirse en ley porque, sencillamente, es lo correcto. Ésta es una de ellas.

El DREAM Act representa una solución práctica, justa y compasiva para miles de jóvenes que simplemente desean alcanzar el potencial que Dios les ha dado y contribuir al bienestar de nuestra nación. Les apremio a que apoyen esta medida y llamen a su aprobación inmediata.

Atentamente,

Rvdmo. Mons. José H. Gomez
Obispo Coadjutor de Los Angeles
Presidente, Comité de Asuntos Migratorios

USCCB

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